Turno de fundadores
Víctor Ulín/
Con Jesús Selván, los fundadores han recuperado su partido, Morena, y no dejarán tan pronto ni tan fácilmente el liderazgo que les fue arrebatado por Adán Augusto López Hernández que se ha reposicionado desde el Senado y que aprovechará la menor oportunidad o errores que hagan para retomar el control.
Durante el periodo de los ex priistas Adán Augusto López Hernández y después de Tey Mollinedo que sin merecerlo logró que le dieran una diputación federal, los militantes fundadores fueron desplazados y marginados de cargos en el gobierno y de candidaturas de elección popular.
El ahora secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, fue, de hecho, con toda razón, uno de los principales críticos del entonces gobernador Adán Augusto López Hernández y del capitán Carlos Manuel Merino Campos.
El primer gran paso que dieron los fundadores para recuperar Morena Tabasco fue lograr la candidatura y el gobierno con Javier May Rodríguez, su líder político y moral que ha impuesto un particular estilo de gobernar y que está en la construcción de un nuevo régimen para iniciar y consolidar la Cuarta Transformación en el Estado.
Identificar y depurar el padrón de militantes para darle su lugar y reconocimiento a los fundadores del partido que anunció posterior a su asunción Jesús Selván, es el inicio de la construcción de un partido que con el adancismo se había alejado de sus principios , la gente y su militancia en general.
Si en el pasado proceso electoral los fundadores tuvieron que ceder sin mayor resistencia más candidaturas al grupo de los ex priístas liderados por Adán Augusto López Hernández, en la elección del 2027 no será sorpresa que la mayoría de los postulados sean justamente militantes fundadores a los que aún no le hacen justicia o que están apoyando desde otras trincheras, sea el Congreso o en el gobierno estatal.
En la medida en que el gobernador Javier May Rodríguez va afianzando su administración y ahora con un dirigente morenista que está en la misma sintonía de trabajar, los fundadores se están empoderando para hacerle frente no solo a los adversarios de la oposición, sino al grupo adancista que velan armas para aprovechar cualquier coyuntura para volver al poder.
Más allá de los acuerdos políticos que seguramente habrá, pero ya en posición de fuerza distinta, mal harían los liderazgos de los fundadores de Morena de ceder más espacios de los debidos y de seguir alimentando a los caballos de Troya adancistas que desde dentro del gobierno estatal no le apuestan a que el primer gobierno de izquierda tenga éxito, y ya están moviendo fichas pesando en volver en el 2030.
