El renacer de pescadores
/Víctor Ulín/
Tendríamos que estar celebrando que ahora los pescadores tabasqueños tengan una verdadera oportunidad de recuperar una actividad largamente olvidada y aspirar a una mejor vida y prosperidad en familia y de sus comunidades en los 17 municipios.
Por décadas, los pescadores de Tabasco fueron marginados por los gobiernos priístas y perredistas que los excluyeron sistemáticamente de sus políticas públicas en las que solo privilegiaron a los grandes productores que monopolizaron el mercado y las ganancias.
Para fortuna de todos, el destino de los pescadores tabasqueños está cambiando y se abre un futuro inmediato prometedor para crecer y consolidar la actividad a la que han dedicado toda su vida y que venía languideciendo.
El programa Pescando Vida, único en su género en todo el territorio nacional, ha logrado en tan solo un año del gobierno que encabeza Javier May Rodríguez, devolverles a 2 mil 500 pescadores – de los 10 mil que se busca rescatar-, la esperanza no solo de que la actividad pueda ayudar al auto consumo, sino que sea para sus economías y el desarrollo estatal.
En contraste con los otros gobiernos, el de Javier May busca la consistencia y la consolidación del programa Pescando Vida mediante la creación del primer Laboratorio de Reproducción de Alevines para que los pescadores dispongan gratis y directamente de la especie, ya sin que el gobierno los compre para dárselos.
Tan solo para el 2026, el gobierno tiene programado invertir 150 millones de pesos para fortalecer el programa y que más pescadores tengan también la oportunidad de participar del progreso.
Ahora los pescadores si son el centro de las políticas públicas de un gobierno humanista, de izquierda, que en los hechos práctica sus principios de primero los pobres y les ofrece un presente y un futuro prometedor que está también cambiando sus vidas.
Que hoy estemos destacando la valía del programa Pescando Vida, lejos de la politización y utilitarismo, es ya un avance sustancial en un Estado que había renunciado ciertamente a su vocación avícola que hoy está renaciendo en Tabasco y salvando a miles de pescadores y sus familias.